Hablar de Pasamanería Mery es hablar de una historia profundamente ligada al desarrollo comercial y social de Escazú. Detrás de este reconocido negocio, que por más de cinco décadas ha formado parte de la vida de miles de escazuceños, se encuentra una mujer cuya historia es ejemplo de esfuerzo, sacrificio y perseverancia.
María de los Ángeles Sandí Roldán conocida como Mery, reconocida emprendedora del cantón, abre hoy las puertas de su historia personal para compartir una vida marcada por el trabajo desde muy temprana edad. Más allá de la comerciante exitosa que muchos conocen, está la madre de tres hijos, viuda, luchadora incansable y apasionada por el arte que ha desarrollado durante toda su vida.
Su historia comenzó cuando apenas tenía 12 años. Mientras otros niños disfrutaban de su infancia, ella debía combinar los estudios con largas jornadas de trabajo. Desde muy pequeña descubrió su amor por el arte del bordado, una habilidad que con el tiempo se convertiría en el motor de su emprendimiento.
Mery recuerda cómo elaboraba sus productos y luego salía a venderlos en las calles. Además de estudiar, tenía responsabilidades familiares importantes, como cuidar a sus hermanos menores y colaborar en las tareas del hogar. Sin embargo, nunca permitió que las dificultades se convirtieran en obstáculos para alcanzar sus sueños.
Con el paso de los años, aquella niña trabajadora logró construir un negocio sólido y reconocido. Durante muchos años, Pasamanería Mery estuvo ubicada en el corazón de Escazú, convirtiéndose en un punto de referencia para generaciones de vecinos. Actualmente, el negocio se encuentra en el sector de La Avellana, donde continúa atendiendo a clientes que valoran la calidad y el cariño con el que son elaborados y seleccionados sus productos.
Para Mery, cada artículo que vende representa mucho más que una transacción comercial. Detrás de cada producto hay horas de dedicación, esfuerzo, sacrificio y amor por el trabajo bien hecho.
Su papel como madre también ha sido fundamental en su vida. Con orgullo habla de sus hijos, a quienes ha procurado transmitir valores como la perseverancia, la paciencia y la disciplina. Según cuenta, el camino del emprendimiento nunca ha sido sencillo y siempre presenta retos, pero considera que las dificultades forman parte del crecimiento y del aprendizaje.
Durante más de 50 años de trayectoria, ha vivido momentos buenos y otros muy difíciles. Ha tenido que reinventarse, adaptarse a los cambios del mercado y mantenerse actualizada frente a las nuevas tendencias y avances tecnológicos. Esa capacidad de transformación ha sido una de las claves para mantenerse vigente durante tanto tiempo.
Mery también recuerda con cariño a su esposo, quien fue un apoyo fundamental en la construcción de lo que hoy representa su negocio. Su acompañamiento y respaldo fueron esenciales tanto en el desarrollo de la empresa como en la formación de su familia. Aunque en algún momento intentó involucrarla en otros proyectos, ella siempre tuvo claro que su verdadera pasión estaba en el emprendimiento que había construido con tanto esfuerzo.
Hoy, la historia de Mery trasciende las paredes de su negocio. Se ha convertido en un símbolo de lucha, perseverancia y amor por el trabajo. Su vida demuestra que, sin importar las dificultades que se presenten en el camino, siempre es posible salir adelante cuando se trabaja con dedicación, fe y constancia.
Su legado no solo está presente en los más de 50 años de historia de Pasamanería Mery, sino también en el ejemplo que deja a las nuevas generaciones de emprendedores de Escazú.
Quienes deseen conocer más sobre los productos de Pasamanería Mery y continuar apoyando este emprendimiento familiar que ha formado parte de la historia de Escazú durante más de 50 años, pueden comunicarse al teléfono 6312-5048. Cada compra representa un respaldo al esfuerzo, la dedicación y el legado de una mujer que ha dedicado gran parte de su vida a servir a la comunidad con trabajo, amor y perseverancia.