De los 59 fallecidos en carretera, el pasado mes de enero, 32 corresponden a personas que viajaban en una motocicleta, lo que mantiene la dinámica mensual y anual desde el 2014, en la que este vehículo es el que más vidas cobra en carretera.
Dicho de otra forma, el 54% de las personas que perdieron la vida viajaban en este vehículo, superando por mucho al segundo automotor en el que más mueren personas, que es el automóvil, con 8 fatalidades. De tercero, la bicicleta sumó 7 muertos.
“Lamentablemente, ya es una regla, no hay un solo mes en el que los motociclistas no superen en vidas perdidas a otros vehículos y sí nos preocupa también que el otro vehículo de dos ruedas, la bicicleta, se esté consolidando en esa tercera posición. Incluso, el pasado mes de enero, por una sola víctima, la bicicleta no compartió la segunda posición con el automóvil. Debemos seguir insistiendo en las vulnerabilidades y, a partir de ellas, en las medidas de auto cuido que deben privar en estos actores viales”, analizó Martín Sánchez Agüero, subdirector de la Policía de Tránsito.
Hacerse visibles con indumentaria reflectante, encender la luz (obligatoria en motocicletas siempre que circulen), usar casco, también obligatorio en motociclistas, no conducir contravía, no rebasar por la derecha y respetar la fase roja del semáforo son reglas básicas que pueden contribuir a reducir la accidentabilidad.
Por otro lado, respetarlos como actores viales, tanto a ciclistas como a motociclistas, es una norma que deben aplicar los conductores de otros vehículos, separarse de ellos 1.5 metros al rebasarlos y no apresurarlos en carretera para que se hagan a un lado son acciones positivas.
Cinco decesos menos se registraron en enero pasado, respecto al mes previo, diciembre, pero esos 59 decesos implicaron 9 más en comparación con enero del 2025.
Velocidad
Como es habitual desde el 2022, el abuso de la velocidad ocupa el primer lugar de las posibles causas de muerte en el sitio del accidente vial, con 20 de los 59 decesos; mientras que la invasión de carril contrario, que suele asociarse en muchos casos a la prisa, sumó 12 muertos. La imprudencia del conductor reportó, en el tercer puesto, 5 fallecidos.