Primera Piedra de la Escuela Juan XXIII
Por admin • 10 Jun, 2010 • Sección: GeneralEste jueves 10 de junio a las 10 a.m. se llevó a cabo la colocación de la primera piedra de la Escuela Juan XXIII en San Antonio de Escazú con la presencia de autoridades del Ministerio de Educación Pública, miembros del consejo municipal, del grupo Roble y de destacadas personas de Escazú.
La escuela Juan XXIII tiene una gran importancia para los pobladores del distrito de San Antonio, ya que se convirtió en el centro de enseñanza en donde se aprende la herramienta básica de toda persona el saber leer y escribir, los primeros compañeros, en fin es un sitio que todos los ciudadanos de la comunidad guardan con gran respeto y amor en su corazón.
Con la voluntad del director de la escuela Lic Rafael Barrantes y a finales del 2008 se pide ayuda al señor Alcalde Lic. Marco Antonio Segura Seco y de inmediato se contactó a Don Salvador Bolaños, gerente del Grupo Roble (multiplaza) quien inicia el proceso de diseño de planos.
Finalizado este proceso se continúa con la aprobación en la Dirección de Infraestructura y Equipamiento Educativo; se aprueban los planos, se da el proceso de contratación directa y todo esto culminó el pasado 9 de junio del 2010 con la reunión para que quedara en firme el inicio de la construcción para el 14 de junio del 2010.
Don Marco Antonio Segura Seco se refirió: “Todos en esta cruzada hemos transitado con éxito y honestidad la vía permanente de la responsabilidad ciudadana en procura del bienestar y de la educación integral de nuestros niños, pero hay que hacer agradecidos cumplida esta primera etapa quisiera dejar el reconocimiento a las diferentes Juntas de Educación por su labor voluntaria y sacrificada, principalmente esta última presidida por la actual regidora municipal doña Ivon Rodríguez y ahora totalmente respaldada por los nuevos integrantes; también a don Salvador Bolaños Gerente del grupo Roble, pues cuando se acudió a la ayuda de inmediato nos dió un sí aportando los planos de la escuela en nombre de su representada que tiene un valor de muchos millones de colones; al Arquitecto Franco Albarenga por su trabajo profesional en el diseño de las instalaciones, al consejo municipal anterior por su gran apoyo y al actual por el gran cariño demostrado hacia la escuela Juan XXIII”
Asi mismo agradeció a quien de alguna u otra forma colaboraron con el proyecto; desde la demolisión de la escuela los niños recibían sus lecciones en la casa pasoral de la Iglesia de San Antonio y recibieron un gran apoyo y ayuda del parroco de la comunidad José Manuel León Sorio, también la paciencia de los padres de familia que apoyaron y creyeron en el proyecto.


