México, con la moral comprensiblemente baja a raíz de su mal rendimiento en los últimos compromisos, se enfrenta ahora a la frustración añadida de tener que revivir uno de los momentos más traumáticos de su historia.
Cuando Costa Rica visite el 28 de marzo el legendario Estadio Azteca de Ciudad de México, lo hará con la cabeza alta y rebosante de confianza, a pesar de haber ganado únicamente cinco de sus 37 choques con el conjunto local. Mientras que México suma cuatro partidos consecutivos sin ganar en la competición preliminar de la zona norteamericana, centroamericana y caribeña, los discípulos de Rodrigo Kenton marcaron 22 goles en sus últimos siete compromisos, todos ellos saldados con victoria. Y dejando a un lado el actual estado de forma, el recuerdo del famoso triunfo costarricense en la capital mexicana en 2001 aún se mantiene fresco.